jueves, 4 de junio de 2015

(III) La Revolución Mundial y las Generaciones (30 Mar 2015)

(III) Auge revolucionario generacional en la época del imperialismo
(30 Marzo 2015)

 En el auge revolucionario internacional de la década del 60, las contradicciones de la lucha de clases en el Perú sí se expresan en toda su amplitud. Las tomas de tierras en el campo, expresión de la lucha contra la feudalidad, y las manifestaciones populares en las ciudades, expresión de la lucha contra el imperialismo, van en aumento significativamente a lo largo de la década.

 A nivel continental ya es apreciable la lucha de las superpotencias por el dominio de esferas de influencia en los países latinoamericanos.

 En la década del 60 en el Perú, como en toda América Latina, el imperialismo norteamericano es dominante en todos los aspectos: económico, político e ideológico; pero el socialimperialismo soviético, si bien en lo económico no tiene mayor influencia debido al poco comercio desarrollado, en lo político-ideológico si tiene una presencia notoria que se expresa en la influencia de los grupos políticos pro-soviéticos, ya corrompidos por la camarilla socialimperialista de la URSS después de la ruptura pública del movimiento comunista internacional, en los medios sindicales, obreros, campesinos y estudiantiles, en los que también influyen, aunque mínimamente, la contraparte de grupos reaccionarios y trotskistas.

 En el primer gobierno de Belaúnde, que se presentaba como populista, éste se ve rebasado por el movimiento popular al que no puede controlar y por su lado entra en contradiciones irresolubles con los demas partidos reaccionarios. Los revisionistas pro-soviéticos por otro lado, para auparse en el movimiento en alza, maquinan en alianza con el trotskismo delator el surgimiento del foquismo "guerrillero" que es un buen pretexto para las clases dominantes de colocar en el tapete la intervención extranjera que ya se concretaba desde comienzos de la década con la llegada de "asesores" norteamericanos y avanzar en una intervención exterior militar mayor. La reacción del pueblo revolucionario no se hace esperar y pronto es una consigna diaria: ¡Fuera yanquis del Perú!.

 Finalizando la década y ante el descontrol del gobierno por la crisis social creciente, en 1968 las clases sociales dominantes y el imperialismo norteamericano no tienen mejor salida que el golpe militar, que en el caso peruano toma, a diferencia de los otros en el continente, una mascarada "revolucionaria" que cuenta con el apoyo incondicional de las pandillas fascistas y socialfascistas para frenar todo lo posible el auge revolucionario: El control militar del Perú con la junta fascista de Velazco se presenta así como la mejor forma de gobierno de las clases dominantes y el imperialismo y socialimperialismo aliados; en ese gobierno confluyen todas las fuerzas reaccionarias y contrarevolucionarias para aplastar el movimiento revolucionario en auge del pueblo peruano; las traiciones al movimiento popular se desatan por doquier y los organismos fascistas del gobierno velazquista se ven repletos de agitadores "izquierdistas" que entregan los organismos populares que usurpan a manos de la contrarrevolución velazquista para su liquidación.

Década del 70.

 Así en el Perú vemos desaparecer los organismos de lucha del proletariado y las clases populares a lo largo de la década del setenta, hasta los últimos golpes que pueden dar contra la dictadura militar en 1977 y su casi completa liquidación. Ese fue el sacrificio para terminar con la junta fascista de Velazco-Morales. Los traidores "izquierdistas" despues de doce años de dictadura militar lo único que pudieron sacar fué una efímera constitución corporativa.

 En los demás países latinoamericanos el desarrollo del movimiento popular a fines de los 60 y a lo largo de los 70 fué similar con la diferencia en que los gobiernos militares fueron abiertamente reaccionarios en la represión a los organismos populares que en su dirección tenían grupos liquidacionistas trotskistas y revisionistas que siempre traficaron con la existencia independiente de éstos.

 El caso extremo fué el chileno en el que habiendo ganado las elecciones presidenciales la llamada "izquierda" en 1970, conformada por esos grupos, ésta entró en sus propias contradicciones al querer servir de puente de ingreso al socialimperialismo soviético abandonando las urgentes necesidades de desarrollo económico, social y político de la población principalmente de los trabajadores permitiendo un rápido y violento golpe de estado fascista pro-norteamericano.

 El otro caso extremo en latinoamérica como vimos fue el cubano en el que el gobierno revolucionario entró en compromiso con el gobierno de la URSS llegando hasta el caso de "la crísis de los misiles" que, como hemos dicho, terminó en la traición de la camarilla socialchovinista del PCUS jugando con la seguridad del pueblo cubano en su pacto con la otra superpotencia de intercambio de retirada de misiles.


 En Africa el decenio de 1970 fue testigo de una radicalización del movimiento de liberación nacional en las colonias que pertenecieran al último de los imperios coloniales que sobrevivía aún, el portugués. Este se aferró a sus colonias como ninguna otra metrópoli, debido tanto a su debilidad económica como a su sometimiento al imperialismo norteamericano.

 La liberación nacional en las colonias portuguesas Guinea Portuguesa (actual Guinea Bissau), las Islas de Cabo Verde, Angola y Mozambique fue llevada así por destacamentos guerrilleros a enfrentar a los colonialistas portugueses que contaban con el apoyo norteamericano. Esta lucha, también deformada por la intervención soviética, trascendió el mundo africano propiciando la participación de Cuba como "ayuda internacionalista" de diversas formas haciendo causa común en la lucha por la independencia africana.

 Los éxitos del movimiento de liberación nacional en las colonias portuguesas posibilitaron las conversaciones de los representantes de las organizaciones que dirigían la lucha de estos pueblos con las autoridades portuguesas, integrándose la Guinea Portuguesa, las Islas de Cabo Verde y Mozambique al conjunto de países independientes de África a partir de 1975.

 Pero el pueblo angoleño aún tendría que continuar luchando por su independenciaen en esa complicada intervención de las superpotencias. El régimen racista de Sudáfrica -lacayo de USA- lanzó su ejército contra el país por la frontera sur, mientras por el norte, continuaba una guerra civil. Ante el peligro que corría la independencia de Angola, próxima a declararse en noviembre de 1975, Agostinho Neto pide "ayuda" a Cuba para enfrentar a un enemigo superior, posibilitando la proclamación de la independencia en esas condiciones.

 En Asia la guerra popular se expande en el sudeste asiático a fines de los 60 y en los 70 en respuesta a la intervención de los Estados Unidos en todo indochina y el golpe de estado en Camboya . En 1970, Nixon ordenó incursiones militares secretas en Laos y Camboya con el fin de destruir las fuerzas del FLN en límites con Vietnam. El fracaso de la intervención de EE.UU. en Laos y Camboya y el retiro de sus tropas de Vietnam en 1973, finalmente determinó la independencia de los tres países para 1975.


 Obrero en Línea.

(Continuará en IV)

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